El Real Madrid World de Dubái es un intento fallido de capitalizar la marca del club en un parque temático que resulta decepcionante en todos los aspectos. Desde el momento en que se entra, se percibe que es un proyecto hecho con prisas y sin alma, diseñado únicamente para exprimir el bolsillo de los visitantes sin ofrecer una experiencia que realmente valga la pena.
Las atracciones son escasas y carentes de originalidad, con un par de montañas rusas genéricas y decoraciones que apenas evocan la grandeza del club. En lugar de sumergir al visitante en la historia del Real Madrid, el parque parece un centro comercial disfrazado de atracciones futbolísticas. La tematización es pobre y da la sensación de que cualquier otro equipo podría haber pegado su logo allí sin que nada cambiara.
El precio de la entrada es desorbitado en relación con lo que ofrece. Las filas son largas y mal organizadas, el personal no parece tener mucha preparación, y la comida es ridículamente cara para su calidad mediocre. Para colmo, las tiendas de recuerdos están repletas de merchandising con sobreprecio que se puede encontrar más barato en cualquier tienda oficial del club.
En resumen, Real Madrid World es una decepción absoluta, una oportunidad desperdiciada de hacer algo realmente innovador y único. Para cualquier aficionado al fútbol, e incluso para los madridistas, es una experiencia totalmente prescindible.