Un desastre … compras la entrada con una hora específica y da igual son al menos dos horas de cola para llegar arriba, teníamos entradas para las 17:30 llegamos con antelación y no llegamos arriba hasta las 19:20 aprox. Una cola tremenda, sin sitio para sentarse, sin información de ningún tipo no sabes cuánto te queda para subir la gente desesperada y agobiada para después coger un ascensor minúsculo abarrotado de gente y sin ninguna gracia. Ya arriba aparte de que las vistas no son espectaculares, por supuesto ya había oscurecido, tienes que esquivar a toda la gente que hay, gente sentada en el suelo junto al cristal a la que nadie le dice nada por lo que mirarás como puedas sacarás la foto que puedas a través de un cristal sucio, todo desorganizado, áreas pequeñas y ruidosas. Para después hacer otra cola para bajar; en el recorrido de salida hay expuestas algunas maquetas de la construcción que ya no te apetece ver (parece que el recorrido lo han montado del revés, esto debería ser el acceso al menos estarías entretenido todo el tiempo de espera. Desde luego no merece la pena la experiencia y mucho menos por el precio que cobran. Nada recomendable , te puedes perder el subir por qué no te pierdes nada aparte de tiempo y dinero eso si no te da algo de estar esperando horas. Pongo dos estrellas por que quizás lo pueden hacer aún peor.